Canasto Literario

Vie, 23/02/2018 - 10:18
Canasto Literario BPE Sumapaz
Una oportunidad para incorporar la lectura a la cotidianidad de la comunidad sumapaceña

Al entrar a las cocinas del campesinado sumapaceño es usual encontrar colgado de una de las vigas de madera un canasto de junco o mimbre, algunas veces tapado con un limpión, los niños saben que a diario pueden encontrar arepas preparadas a primera hora del día; en tiempo de festividades el canasto deja de ser uno, las vigas parecen florecer: dos, tres, cuatro y hasta cinco; la familia se da a la tarea de preparar el amasijo sumapaceño; esta inicia con la recogida de leña donde no puede faltar aquella que ayuda a levantar la llama para hornear de mejor manera; la jornada diaria de ordeño permite contar con la leche, separar las cuajadas, preparar la mantequilla; el cuidado diario de las gallinas muestra resultados a diario con la colecta de los huevos. Oficios donde se involucra a todos los miembros de la familia sumapaceña quienes en el desarrollo de las diferentes acciones comparten, construyen conocimientos y reivindican la cultura campesina, además de compartir y degustar en la mesa: mantecadas, colaciones, pan de cuajada, pan de yuca, envueltos y arequipe.

En la Biblioteca Público Escolar Sumapaz buscamos desarrollar acciones que permiten acercar al campesinado a la lectura en su cotidianidad; por esto nos dimos a la tarea de preparar el Amasijo Sumapaceño, la excusa en esta oportunidad fue el festejar el inicio del calendario escolar y con ello el regreso de la comunidad educativa a la vereda La Unión. No obstante, tuvimos que realizar cambios en el paso a paso y las recetas. La recogida de leña cambió por la revisión de la colección donde sobresalieron los géneros literarios, la jornada de ordeño se cambió por la selección de libros y autores, realizamos además lecturas detalladas; el cuidado de las gallinas se cambió por la selección de papel y lanas; en las recetas añadimos imaginación y fantasía. Nuestro amasijo estuvo listo el día 22 de enero a primera hora, vestimos el “Canasto Literario” lo dejamos sobre la mesa, con la intención de compartir: cuentos, poemas, poesías, retahílas, lecturas que permiten despertar nuestra imaginación.